Un Espacio Para DIOS

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dios es amor

“Se alegre el corazón de los que buscan a Dios”

Salmo 105, 3

Por Pbtro. Edwar Gerardo Andrade Rojas

Párroco Iglesia La Trinidad – Santander de Quilichao, Cauca

un espacio para DIOSEl teólogo F. Craddodock dice que “El hombre de hoy, adulándose a sí mismo por sus ciencias positivas, poco o ningún lugar deja a la metafísica, y mucho menos a los aspectos objetivamente trascendentes de su existencia. Erigiendo la ciencia histórica (positiva) en último criterio de lo humano, se niega un lugar a cuanto se presenta como metahistórico”. Estas palabras podrían catalogarse como “radiografía” de nuestra sociedad postmoderna, llamada también “sociedad del conocimiento”, en la que se percibe – incluso en nuestro ambiente caucano – una especie de eclipse de la conciencia, causado fundamentalmente por un aparente “abandono de la búsqueda de Dios”, por parte del ser humano. Todo esto, ha sido consecuencia de la racionalización de la vida natural y social; la economía como centro productor de las relaciones sociales; la visión del mundo que se presenta descentrada, desacralizada y pluralista; la razón fragmentada, la autonomía individual, la primacía de la visión científica – positiva. Aún más: un historicismo relativista, un politeísmo de valores, un hedonismo individualista que reflejan el cambio de época que estamos experimentando y que nos lleva a repensar sobre el fin último de nuestra existencia. Cuánta falta hace reconocer que la fe en Dios no nos disminuye como personas sino que nos ayuda a desarrollarnos como tales; que las verdades de la fe no oscurecen nuestra razón y sus exigencias o nos hacen menos felices, ya que el aceptar a Dios en nuestra vida llegamos a colmar las expectativas de realización que todos tenemos. Pero sobre todo hay que tener en cuenta que aquél que busca a Dios, nunca andará en las tinieblas, aunque vea en sí mismo mucha oscuridad y miseria. Lo que exige hoy más que nunca, recuperar el espacio para reencontrarnos con nosotros mismos, con los hermanos y con el Creador.

García Morente cuenta su experiencia: “volví la cara hacia el interior de la habitación y me quedé petrificado. Allí estaba Él. Yo no lo veía, yo no lo oía, yo no lo tocaba. Pero él estaba allí. Yo permanecía inmóvil, agarrotado por la emoción. Y le percibía; percibía su presencia con la misma claridad con que percibo el papel en el que estoy escribiendo y las letras que estoy trazando. Y no podía caberme la menor duda de que era Él, puesto que lo percibía, aunque sin sensaciones”. Para llegar a esta intuición, es menester abrir nuestro espíritu, el corazón, la mente, los sentidos, en fin, que nos permiten intuir la presencia de Dios en nuestra existencia, y por tanto, reconocer el lugar fundamental que Él tiene. Otros signos de los tiempos, en esta nueva época, como: la autonomía de la conciencia, la aspiración a la felicidad, la conciencia de la dignidad de la persona, la concepción democrática de la vida en sociedad, la aceptación del pluralismo, el retorno a lo religioso, la experiencia del silencio de Dios como nota colectiva del espíritu, la estética como camino para acceder al misterio, la vía de la gratuidad, etc., son otras notas que nos dejan entrever que aún hay un espacio para Dios en nuestra vida, en el hogar, en la sociedad y que por tanto hay oportunidad para volver a decir: “Espero en el Señor, mi alma espera y confía en su Palabra” (Salmo 130). O con las palabras de San Agustín de Hipona: “Nos hiciste, Señor, para Ti e inquieto estará nuestro corazón hasta que descanse en Ti”.


Por Pbtro. Edwar Gerardo Andrade Rojas

Párroco Iglesia La Trinidad – Santander de Quilichao, CaucaIglesia la santisima Trinidad, ubicada en el barrio la Trinidad

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